FARMACOTERAPIA RACIONAL EN TEA

ALGUNAS IDEAS ANTES DE ARRANCAR CON EL ARTÍCULO
1. El diagnóstico de TEA no implica, necesariamente, la introducción de tratamientos farmacológicos.
2. Dirigir los tratamientos farmacológicos a los signos/síntomas nucleares del autismo, no augura buenos resultados.
3. Los tratamientos farmacológicos se plantean para algunas comorbilidades o signos/síntomas periféricos del autismo, pero que tienen la posibilidad suficiente de provocar disfunción adaptativa o en otros aspectos de la vida.
4. La introducción de tratamientos farmacológicos debe disponer de un plan concreto.
5. Cuando se necesita un fármaco, se usa. Se hace un plan, se introduce y monitoriza. El uso de un fármaco no implica un fracaso, sencillamente es una alternativa terapéutica más.
6. Algunas personas que deciden no utilizar fármacos, a pesar de necesitarlos, se exponen a riesgos o demandas innecesarias. Ni exceso en su uso, ni negativas absolutas a su uso hacen bien a quien necesita de un apoyo farmacológico.

VAMOS AL TEMA
Pueda que la afirmación con la que doy inicio a este artículo resulte un poco difícil de aceptar pero es el producto de la experiencia personal: “farmacoterapia racional en los Trastornos del Espectro del Autismo significa comprender que éstos no se tratan con medicamentos”.   Con esto quiero desbaratar lo que podría denominarse “Autismo tratado por protocolo” porque no hay tales protocolos y no los debe haber, los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) no son condiciones homogéneas sino un grupo muy heterogéneo que se resiste a la uniformidad dentro de un protocolo determinado; cada niño dentro del TEA es cada niño dentro del TEA y el abordaje que se dé a su condición tiene una característica muy particular: “respeta su individualidad”.

Algunos niños y adolescentes dentro del TEA necesitan o pueden beneficiarse del uso de ciertos fármacos, pero algunas cuestiones generales deben ser tomadas en cuenta previa a esto:

  1. Los fármacos no son opción inicial de tratamiento.
  2. Los fármacos se prescriben dentro de un plan perfectamente elaborado que incluye:
  • Metas concretas que se pretende lograr
  • Aspectos que serán medidos o valorados
  • Dosis que se utilizará
  • Tiempo que se utilizará
  • Posibles efectos adversos que deben ser monitorizados
  • Seguimiento necesario

Los fármacos se administran tomando en cuenta que el perfil de eficacia es diferente, en muchos casos, en la población dentro del TEA. Lo anotado anteriormente implica:

  1. No todos los niños en el TEA requieren fármacos
  2. Cuando se utilizan los fármacos debe ser con un plan específico
  3. Algunos niños dentro del TEA sí requieren apoyos farmacológicos por tiempos relativamente prolongados, pero no son la generalidad
  4. Los tratamientos farmacológicos se dirigen a comorbilidades (susceptibles de apoyos farmacológicos) o a patrones conductuales alterados que afectan el funcionamiento general, que resultan muy disruptivos y no son sensibles a otro tipo de abordaje: agresión, hiperactividad-impulsividad, obsesiones, ansiedad, depresión, comportamientos repetitivos que provocan mayor aislamiento, etc. (Nazer A, 2011)

Ni los padres que no administran fármacos a sus hijos dentro del TEA, ni los que sí los administran tienen que cargar con sentimientos de culpa o de responsabilidad por usar o no usar fármacos. Se entiende que su prescripción es responsabilidad de la persona que sabe del tema desde el punto de vista profesional: el médico que le trata, el médico que prescribe.

¿Cuáles son los objetivos del tratamiento farmacológico de niños y adolescentes dentro del TEA?   Lo primero que debemos aclarar es que la palabra “tratamiento” tiene implicaciones muy amplias y no podemos limitarla, exclusivamente, a la administración de fármacos o productos de la medicina complementaria/alternativa (que al final de cuentas también son fármacos aunque en la cultura popular no se les vea así, tienen un efecto farmacológico y no están exentos de efectos adversos que en muchos casos ni siquiera están estudiados).   La palabra “tratamiento” se refiere a todas las intervenciones que se implementan con el objetivo de mejorar los siguientes aspectos:

  1. Maximizar las habilidades adaptativas
  2. Disminuir el comportamiento maladaptativo
  3. Brindar apoyo al desarrollo y aprendizaje
  4. Asesorar a las familias y centros escolares (Huffman L et al, 2011)
  5. Brindar los apoyos farmacológicos que se consideren necesarios y pertinentes
  6. Mantener el mejor estado de salud general posible.

Siempre tomando en cuenta que los fármacos deben ser parte de un plan bien enfocado en metas concretas (Benvenuto A et al, 2013).

Desde esta perspectiva los medicamentos (apoyos farmacológicos) se presentan como un complemento a la intervención. Sin embargo, de acuerdo a la experiencia general, muchos niños y adolescentes en el TEA reciben tratamientos farmacológicos o de medicina complementaria/alternativa sin un plan específico de acción sino como consecuencia de la aplicación de protocolos aprendidos erróneamente, y que suelen no estar escritos o no lo están en absoluto, producto del conocimiento limitado sobre los Trastornos del Espectro del Autismo incluso entre profesionales de la salud mental.   El tema que resalta inmediatamente es la necesidad de educación sobre el tratamiento de niños y adolescentes dentro del TEA a profesionales de las ciencias de la salud, especialmente los de la salud mental, y a los padres, nos vemos ahora también en la necesidad de incluir a la escuela dada la presión que muchas veces ejerce para que se implementen tratamientos farmacológicos.

Los estudios sobre tratamiento farmacológico en niños y adolescentes en el TEA no son escasos, pero tienen algunas características que hacen difícil obtener conclusiones definitivas: la muestra, el tamaño de la muestra, el diseño propio del estudio, los objetivos del tratamiento, la medición del resultado (Huffman L et al, 2011) y el sostenimiento de dicho resultado a lo largo del tiempo.

No debemos pensar, después de leer los párrafos anteriores, que la opción farmacológica está excluida en el tratamiento de niños y adolescentes dentro del TEA, esto no es así en absoluto. Lo que si es necesario recalcar es la necesidad de implementar terapias farmacológicas de manera racional cuando se considera, sobre bases muy concretas, que su uso contribuiría a mejorar el funcionamiento general y dar mayor calidad de vida al paciente y a su familia.

La explicación anterior era necesaria para poder pasar a comentar algunos aspectos relevantes sobre los medicamentos que con mayor frecuencia son utilizados en el tratamiento de niños y adolescentes dentro del TEA y que los agruparemos de la siguiente forma:
– Psicoestimulantes
– Neurolépticos
– Inhibidores de la recaptura de serotonina y duales
– Antiepilépticos
– Otros

NOTA: el artículo original fue publicado en Autismodiario.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Benvenuto A, Battan B, Porfirio MC, Curatolo P. Pharmacotherapy of autism spectrum disorders. Brain and Development 2013; 35: 119-127.
  • Nazer A. Psychopharmacology of Autistic Spectrum Disorders in Children and Adolescents. Pediatric Clinics of North America 2011; 58: 85-97.
  • Huffman L, Sutcliffe TL, Tanner I, Feldman H. Management of Symptoms in Children with Autism Spectrum Disorder: a comprehensive review of pharmacologic and complementary-alternative medicine treatment.   Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, 2011; 32(1): 54-68.
Medicamento, Tabletas, El Paquete De Ampolla
Jarmoluk en Pixabay

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