AMNESIA DEL DESARROLLO.

De pronto se vino a mi mente una serie de imágenes, una tras otra.
Mis recuerdos son en imágenes, también suelo pensar en imágenes a las que integro algunos elementos verbales, esto no tiene nada de sorprendente porque es la forma en la que recordamos y pensamos los seres humanos: con imágenes y con palabras, unos con más imágenes y menos palabras, otros con más palabras y menos imágenes, otros con imágenes, otros con palabras y así. Pero estos recuerdos eran solamente con imágenes, no contenían un solo elemento verbal, ni el más mínimo, esto los hace interesantes.

Recordé una pared, un viejo colchón de metal, agujeritos en el adobe cubiertos con telas de araña, unas pilas de tejas y otras tejas en la parte alta de la pared. Cuando volvía hacia mi lado derecho miraba una casa con un corredor y una ventana que daba hacia el lugar en el que yo estaba. ¿Qué era aquello? Bien, no era la primera vez que esos recuerdos venían a mi mente de súbito, entonces hice lo mismo que hago siempre, llamar a mi madre para contarle y ella me ubica en el tiempo y espacio. Ella estima que ese recuerdo es de cuando yo tenía entre uno y dos años, correspondía a la casa en la que vivimos por esa época.

Varios recuerdos de ese tipo han ocurrido. Todos tienes las mismas características:
– Ocurren de súbito
– Si me propongo recordarlos no lo logro
– Si trato de intervenir el flujo del recuerdo se interrumpe inmediatamente
– Le pido a mi madre que me ubique.

Son recuerdos que pertenecen a una etapa en la que normalmente no recordamos datos de la memoria explícita, especialmente la autobiográfica. Puede que tengamos algunos recuerdos, pero algo ocurre en esa etapa para que no logremos recordarla como podemos recordar después de, más o menos, los tres a cuatro años. Algunos tendrán recuerdos de esa época que pueden evocar, pero tendrán dos características:
a) Son pocos
b) Pueden estaer contaminados por información que no forma parte del hecho original.

¿Por qué no lo recordamos?
La clave está en lo que les he compartido de mis recuerdos de esa época, que tampoco son muchos, aunque si varios.
1. Son recuerdos que han perdido fuerza de recuperación. No es fácil evocarlos.
2. Están almacenados en a saber qué lugar, probablemente en los mismos almacenes de la corteza primaria, secundaria y de asociación, pero de una forma menos accesible.
3. La clave parece ser que están almacenados en códigos no verbales porque para ese momento nuestras habilidades verbales eran limitadas. Con verbales no me refiero a hablar, sino a la capacidad de verbalizar, es decir de atribuir significados y elaborar construcciones con elementos del lenguaje (sea el lenguaje que sea). Estos recuerdos míos son exclusivamente en imágenes.

Narbona y Soprano (2007) consideran que puede haber diversos elementos o hipótesis que explican este fenómeno:
1. Factores neuromadurativos. Las estructuras relacionadas con la memoria explícita no han madurado del todo. Para los dos años la maduración del hipocampo es clara, pero aún falta.
2. Factores emocionales. Una argumentación de base psicoanalítica.
3. Factores cognitivos. Recordamos vivencias en función de construcción de conocimiento, no necesariamente para formar parte de nuestra memoria autobiográfica.
4. Factores sociales. Las civilizaciones en las que la historia se transmite en relatos y que incluyen en la escucha de esos relatos a los niños, favorecen el desarrollo de la memoria colectiva y de la propia participación en la colectividad con esos recuerdos (esto ya no es de Narbona y Soprano, sino mío y espero no estar confundido).
5. Factores lingüísticos. Hay un impacto de los aspectos contextuales que son de gran ayuda para recuperar información, es difícil convertir esa información en un formato verbal, propio de la memoria episódica.

La clave parece ser, entonces, los elementos de lenguaje y la evidencia de respaldo la han dado la población sorda con aprendizajes tardíos de lengua de señas. Hasta que se introdujo esta forma de lenguaje, los recuerdos se hicieron más fácilmente recuperables.

Tema interesante me parece, no sé si a usted.

Guardería, Cuna, Silla, Habitación, Casa, Niño, Bebé
Imagen de Erika Wittlieb en Pixabay

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