FATIGA POR VIDEOCONFERENCIAS.

Me pareció muy interesante el artículo del Observatorio de Educación del Tecnológico de Monterrey en el que comentan una investigación de la Universidad de Stanford en relación a la fatiga que producen las videoconferencias, la denominan “Fatiga por Zoom”, aunque sabemos que se extiende a las otras plataformas que siguen ese propósito.


¿Por qué la fatiga?

1. Contacto visual sostenido de manera no natural, más allá de lo que haríamos en situaciones de interacción personal, es decir presencial.

2. Experiencia subjetiva de cercanía con los interlocutores. Están a 30-40 centímetros de nosotros en la pantalla. Ese es un espacio que nuestro cerebro interpreta como demasiado próximo, invasivo hasta cierto punto.

3. Ver tu rostro en la pantalla. No es algo que ocurra en la interacción normal. Esto hace estar más pendiente de uno, de sus posturas, gestos y expresiones, lleva a ser más crítico con muchos de estos aspectos. Es una mirada constante a nuestro propio reflejo.

4. Movilidad reducida al ser necesario estar dentro del área de cobertura de la cámara.

5. Pérdida de muchos elementos no verbales de la comunicación y esto provoca que se restrinjan los elementos que informan a los sujetos sobre el otro.

La investigadora principal lanza una propuesta: LIMITAR LAS VIDEOCONFERENCIAS A LAS ESTRICTAMENTE NECESARIAS Y EN EL TIEMPO ABSOLUTAMENTE NECESARIO.

Creo que agregaría otros elementos:
1. La invasión de la privacidad al encender una cámara. Normalmente tú dejas entrar a tu casa a personas seleccionadas, pero con una cámara encendida entran muchísimas personas a espacios que se consideran íntimos.
2. No puedes conversar con el de al lado o pedirle copia de sus notas sin que todos se enteren. Estás bajo el escrutinio de todos los participantes.
3. No es el medio natural de interacción humana. Es útil, es necesario, pero la interacción humana perfecta reclama cercanía, vernos, sentirnos y otros aspectos que activan nuestros mecanismos sociales.

Pensemos si es acertado o no mantener a nuestros estudiantes conectados de 7:30 a 2:00 de la tarde, todos los días, desde hace poco más de un año… Para la reflexión.

SOLUCIONES RECOMENDADAS POR LOS INVESTIGADORES
1. Separar de nosotros la pantalla, dejando un espacio normal en una conversación.

2. Si estamos dando la conferencia o clase, desactivar el reflejo de nuestra imagen. Si estamos escuchando, desactivar nuestra cámara.

3. Reducir el tiempo y número de video conferencias, esto incluye las clases en línea.}

4. Esto no lo anotan los autores de esta investigación, sino es una sugerencia personal, asignar un espacio específico de casa en donde se realizarán este tipo de actividades y no tenerlas por toda la casa. Cuando se necesita encender nuestra pantalla, colocar filtro de fondo o que de a una pared, de manera que no abre la intimidad de nuestra casa a los demás.

Puede ser un dibujo animado de texto que dice "오"
Imagen de Alexandra_Koch en Pixabay

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