DOLORES BEDOYA DE MOLINA. Triduo del día Internacional de la Mujer (8 de marzo)

Imagen de Guatemala.com

Celebro por estas fechas la memoria de una mujer extraordinaria, adelantada a su tiempo. En sus escritos se denota ese interés por abrir espacios de participación para la mujer.

Esposa del Doctor Pedro Molina Mazariegos, uno de los ILUSTRADOS de la época (finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX), prócer de la Independencia de la América Central y también jefe del Estado de Guatemala. Redactor del Editor Constitucional que luego recibió el nombre de “El Genio de la Libertad”. Sin duda un extraordinario hombre, pero no sé si lo habría sido del todo, sin contar con el brillode la luz de su esposa, DOLORES MOLINA DE BEDOYA. Creo que no.

Desde pequeños nos enseñaron que mientras los varones próceres de la Independencia Centroamericana firmaban el Acta de emancipación de España, en las afueras doña Dolores había llevado una marimba y reventado cohetillos. ¡Excelente! Evidentemente la señora alegró el momento, lo hizo especial. ¿Pero solo eso hizo?
Bueno, eso no fue poca cosa porque de no haber resultado el plan, las autoridades de la corona española le habrían apresado porque era la que “alborotaba” al pueblo que ignoraba lo que ocurría en el interior del Palacio de los Capitanes Generales, ese lugar desde el cual era gobernado un basto territorio que comprendía Chiapas, Soconusco, Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
La señora fue la encargada de mover las masas populares mientras los hombres dialogaban.
¿Por qué las masas populares escucharon a una mujer en 1821? Porque sabían quién era la señora, reconocían sus dotes de líder, así de sencillo. Nadie habría seguido a algo tan serio como exponer públicamente el deseo de libertad frente a un gobierno opresor y dictatorial, riesgo demasiado grande porque implicaba prisión e incluso la pena de muerte, sin embargo le siguieron y se congregaron alrededor de lo que ella motivaba a hacer, se necesitaba ser líder de verdad para convocar de esa forma.

Nació el 20 de septiembre de 1783. El nueve de febrero de 1804 contraía nupcias con Pedro Molina quien no estuvo presente, fue una boda por poderes. A los pocos días se traslada a Nicaragua (Granada) en donde reside y nacen sus primeros cuatro hijos. Vuelven a Guatemala en 1814.

En la casa de los Molina Bedoya, en donde hoy se ubica la Corte de Constitucionalidad, solían reunirse muchos ilustrados (me refiero a personas influenciadas por las ideas del movimiento de la ilustración, ese mismo que condujo a la Independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Independencia Española, la Idependencia de América hispana, etc.) No imagino a doña Dolores encargada de servir el café únicamente, aquellos hombres “conspiradores” seguro que escucharon muchas de sus ideas o a lo mejor fueron las ideas de esta ilustre mujer las que discutían y hacían propias. Veamos algunas tomadas de cartas enviadas a uno de sus hijos:

“Con que las mujeres reclamaran sus derechos y votos, considerándolas, no se burlara de lo que ellas podrían hacer. No hay duda que tienen igual organización y las mismas facultades; pero desde que el mundo es mundo, ellas han estado sometidas al hombre…”

“Yo me alegraría que no las excluyeran de las ciencias; que pudieran manejar sus intereses, sin necesitar de tutor, que pudieran ver sus negocios y que la ley no las deprima…”

“Que se le de una educación, que no necesite del hombre para subsistir, que se baste a sí misma…”

Ahora bien, debe verse estos escritos en su contexto: una mujer que administró su casa y educó a sus hijos, que aún siendo mayores enviaba cartas corrigiéndoles y orientándoles. Pero también fue una mujer que asumió, valientemente, el papel histórico que el momento le llamó a asumir y que implicaba mucho riesgo porque eran los afanes de libertad los que le movían, pero no libertad solamente para los hombres, sino libertad para todos, y eso implicaba la libertad de las mujeres. Es decir asumía doble riesgo: el político propio de su época y el feminista demasiado adelantado para su época. Pero no se amedrentó. Para nada.

En el “Editor Constitucional”, sin duda el pensamiento de Dolores Bedoya de Molina fluían con soltura porque era reconocida por sus extraordinarias habilidades para redactar, la época no permitía que una mujer escribiese sobre esas ideas, así que puede que muchas de sus ideas apareciesen bajo la firma de su marido.. Hay que leerlo.

Vivió el dolor de saber que uno de sus hijos fue fusilado por orden de Francisco Morazán.

Falleció en la ciudad de Guatemala, el 9 de julio de 1853 contando con 70 productivos años.

Otros datos:
– Miguel Álvarez Arévalo, director del Museo Nacional de Historia la describe de esta forma: “de baja estatura, alta de carácter”.
– Administraba su hogar, pero también dirigía una finca.
– Se dirigió al Capital General, José de Bustamante y Guerra, para solicitar la libertad de sus hermanos, implicados en la Conjura de Belén.

TERMINO PENSANDO EN SUS PADRES que son los responsables de haber educado a la joven Dolores y haberle formado de una forma direferente a las mujeres de su época.

Imagen tomada de Publinews



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .