TDAH, algunos conceptos. SEGUNDA PARTE.

El enlace a la primera parte es el siguiente: https://carlosorellanaayala.com/2019/11/28/tdah-algunos-conceptos-generales-primera-parte/

Las estadísticas en distintos lugares del mundo indican que la prevalencia del TDAH oscila entre 5 y 7% de la población en edad escolar. En el caso de los adultos es de 2 a 3%. ¿Qué ocurrió con el resto de adultos? ¿Se curaron? Bueno, la palabra curaron no corresponde al TDAH porque no es una enfermedad, es un Trastorno del Neurodesarrollo para el cual puede cumplirse criterios que permitan el diagnóstico pero también existe la posibilidad que se dejen de cumplir los criterios y desaparezca la disfuncionalidad que condujo a su formulación. El menor porcentaje de adultos se refiere a aquellos que han aprendido a desempeñarse bien en su entorno o han modificado el entorno para lograrlo.

En algunos grupos sociales postergados la prevalencia de TDAH puede ser mayor, incluso llegar al 20%. Esto nos hace ver dos cosas:
a) El TDAH es muy sensible al impacto del entorno. Un entorno física o funcionalmente no apropiado hace aparecer o empeorar las manifestaciones.
b) El impacto de aspectos socio-económicos es muy fuerte en TDAH. Esto no se observa en ninguno de los otros Trastornos del Neurodesarrollo.

También tenemos una mayor prevalencia de TDAH dentro de ciertos grupos en los cuales se presenta como comorbilidad, los más relevantes son:
– En los trastornos del espectro del autismo
– En los trastornos del aprendizaje escolar
– En pacientes epilépticos
– En pacientes con algunas cromosomopatías
En general los Trastornos del Neurodesarrollo muestran muchos traslapes entre sí y alta comorbilidad entre ellos, cuando uno de estos diagnósticos se formula es importante investigar la comorbilidad con otros de los diagnósticos incluidos en esta categoría pero también es necesario tomar en cuenta que su comorbilidad en general es alta.

NO ES UN DIAGNÓSTICO DE MODA
El sobrediagnóstico es un problema serio en TDAH. Esto da espacio a muchos comentarios negativos y que poco contribuyen al conocimiento de la realidad que envuelve al TDAH.
No es un diagnóstico de moda, lo que pasa es que en la actualidad estamos más sensibles a este tipo de cuestiones y disponemos de más instrumentos que nos apoyan en el diagnóstico (que es clínico y no depende de pruebas de ningún tipo).
El concepto ha venido evolucionando a lo largo del siglo XIX, XX y nuestro siglo actual. Cada vez vamos entendiendo más y definiéndolo de mejor forma.

En general el diagnóstico se basa en la presencia de ciertos patrones conductuales caracterizados por combinación, en distinto grado, de Dificultades Atencionales, Hiperactividad e Impulsividad. Pero a esto debe agregarse algunas cosas más:
– Es disruptivo. Esto quiere decir que provoca dificultades en esferas académicas-laborales y/o sociales.
– Es persistente, es decir no es una situación pasajera.
– Inapropiado a la edad.
Todas esas características deben reunirse y además verificar que las manifestaciones observadas no son explicadas por otro condición o diagnóstico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .