SUSPENSIÓN DE PRIVILEGIOS: lo importante es su fin educativo y no su sentido de castigo.

Quiero referirme a un patrón frecuentemente observado en la aplicación de normas de corrección por parte de los padres a adolescentes guatemaltecos, principalmente de clase económica media y alta aunque no es exclusivo: la suspensión de privilegios.

En este entorno social existe confusión en relación a dos términos:

  1. Disciplina.  Es vista como corrección y no como un estilo de vida ordenado, acorde a una normativa establecida y cuyo objetivo es el desarrollo personal y el bien de todos los demás que están alrededor.
  2. Obediencia.  Es vista como sumisión y no como una virtud, es decir un hábito operativo bueno que contribuye al crecimiento de la persona en cuanto le permite adherirse a un bien; cuanto mayor es el bien, mayor el beneficio obtenido al ajustarse en obediencia a la consecución del mismo.

A partir de esto vemos la suspensión de privilegios como un castigo, con mínimo impacto educativo y pobres resultados en la edificación de la persona virtuosa.  Si no te ajustas a una norma entonces desobedeciste y enfrentas la consecuencia: la suspensión de un privilegio, generalmente una situación impuesta sin explicaciones y sin diálogo, sin análisis de lo sucedido y sin contar con el discernimiento propio del adolescente sujeto de la sanción.

Imagen de Geralt en Pixabay

Sin pretender constituirse en un interrogatorio, la pregunta ¿qué piensas de esto? Puede abrir el espacio de diálogo y de análisis personal que contribuya a que el adolescente visualice la situación de una forma más serena y verifique el momento o las circunstancias en las que incumplió con una norma que pretende su seguridad, comodidad y educación.  Esto permitirá que en situaciones similares posteriores recuerde el razonamiento realizado y tenga mayores probabilidades de éxito de manera que no deba asumir la consecuencia de la suspensión de un privilegio dado.

El tema importante es el fin educativo de la suspensión de privilegios. Que se aprenda una lección para la vida en relación al respeto de normas y límites, así como el aprendizaje que nuestras acciones impactan en otros y tienen consecuencias. No es un castigo la suspensión de privilegios, es una consecuencia y en esa forma de verlo radica su impacto positivo en la vida.

Aclarar los límites es indispensable.  Límites que cumplan con características básicas:

  1. Constantes
  2. Razonables
  3. Los necesarios

Información complementaria en:
https://carlosorellanaayala.com/2018/08/18/estableciendo-limites/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s