HABLEMOS DE EPILEPSIA. Primera entrega.

Fotografía de Geralt en Pixabay

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   Hace algunos días conversaba con Esther y Martha sobre la epilepsia, ellas son dos personas muy activas en redes sociales, divulgadoras de información valiosa que ayuda a muchos padres.  A cada uno de los tres (ellas y yo) nos ha tocado vivir la epilepsia de cerca o un poco de lejos, pero vivirla. 

Nuestra tercera hija, además de un Trastorno del Desarrollo dentro del Espectro del Autismo presenta crisis epilépticas atónicas que, por gracia de Dios, han tenido muy buena respuesta al tratamiento, es decir vivimos la epilepsia en casa, además de eso ambos padres somos pediatras y buena parte de mi ejercicio profesional está relacionado con la atención de niños y adolescentes con epilepsia.   Así que para mantener la conversación con mis amigas, Esther y Martha, hablemos de epilepsia, espero que esta conversación incluya a muchos porque dudas y testimonios seguro que tenemos.

¿Qué es la epilepsia?

   Los conceptos en epilepsia han evolucionado de acuerdo al aumento de nuestro conocimiento.  La Liga Internacional de la Epilepsia ha organizado varios encuentros (congresos, talleres, encuentros de expertos, etc.) en los que el inmenso bagaje de conocimientos que disponemos se reúnen para darnos, entre muchas otras cosas, cierta terminología que contribuya al entendimiento, a ordenar las cosas en beneficio de los pacientes y a darle sentido a la investigación.   Esos términos experimentan cambios, como ya lo he anotado, producto de la interacción de dos factores: conocimientos y consenso, es decir no son cambios antojadizos.   Y algunas veces hay revisiones posteriores que terminan de acotar los términos.   Es decir es un conocimiento científico y como tal está sujeto a cambio de acuerdo a la información que se va disponiendo en el tiempo.

   Fruto de esto disponemos de la definición de Epilepsia acordada en el año 2014.  Esta definición tiene varios elementos:

  • La epilepsia es una enfermedad cerebral
  • Se diagnostica cuando ocurre alguno de los siguientes elementos:
  • Al menos dos crisis epilépticas no provocadas (o reflejas) que ocurran en un plazo superior a 24 horas
  • Que ocurra una crisis no provocada (o refleja) y exista riesgo de presentar  una nueva crisis similar (probabilidad o riesgo de recurrencia de al menos 60% en los próximos 10 años)
  • Al diagnosticar un síndrome epiléptico

   En otra entrega explicaremos dos términos que aparecen acá: “riesgo de recurrencia” y “síndrome epiléptico”.

   Fisher (2005) define epilepsia como un disturbio cerebral caracterizado por la predisposición persistente del cerebro para generar crisis epilépticas y por las consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales de esta condición.  Esta definición me gusta porque nos hace ver la magnitud del término “epilepsia” y los diversos aspectos que pueda afectar en la vida de una persona. 

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) resalta dos datos: la cronicidad de esta enfermedad cerebral y la estigmatización a la que se ven sometidos muchas personas con epilepsia (OMS, 2018)

¿Qué es una crisis epiléptica?

   Una crisis epiléptica es la aparición transitoria de signos y/o síntomas provocados por una actividad neuronal anormal excesiva o simultánea en el cerebro (ILAE, 2005).

¿Qué tipo de crisis epilépticas pueden ocurrir?

   En el 2017 la ILAE clasificó de la siguiente formas los distintos tipos de crisis:

  • De inicio focal
  • Sin alteración del estado de conciencia o con alteración del estado de conciencia
  • Con inicio motor: automatismos, atónica, clónica, espasmos epilépticos, hiperkinética, mioclónica y tónica
  • Con inicio no motor: autonómicas, cognitivas, emocionales, sensoriales y cese del comportamiento (behavioral arrest)
  • Focal a bilateral tónico-clónica
  • De inicio generalizado
  • Motoras: tónico-clónicas, clónicas, tónicas, mioclónicas, mioclónico-tónico-clónicas, mioclónico-atónicas, espasmos epilépticos
  • No motoras: ausencias típicas, ausencias atípicas, ausencias mioclónicas y ausencias con mioclonías palpebrales
  • De inicio no conocido
  • Motoras: tónico clónicas y espasmos epilépticos
  • No motoras: cese del comportamiento (behavioral arrest)
  • No clasificadas

   Puede ser una clasificación que resulte compleja para una persona no involucrada en el campo de la neurología, nos muestra lo amplio del tema.   El diagnóstico preciso descansa en la historia clínica que puede auxiliarse de una serie de estudios complementarios (electroencefalograma, neuroimagen, estudios metabólicos, etc.)

¿Con qué frecuencia ocurre la epilepsia?

   Se estima, de acuerdo a la OMS, que 70 millones de personas alrededor del mundo presentan epilepsia, tres cuartas partes de ellos viven en países en vías de desarrollo y tienen limitado acceso a diagnóstico y tratamiento (OMS, 2018).  

   Entre 4 a 10 personas por cada 1000 es su prevalencia (epilepsia activa) y se estima que cada año se diagnostican alrededor de 2.4 millones de casos nuevos (OMS, 2018)

BIBLIOGRAFÍA

Fisher R, et al.  Definición clínica práctica de la epilepsia.  Epilepsia 2014; 55(4): 475-482

Fisher R, et al.  Operational classification of seizure types by the International League Against Epilepsy.  Epilepsia 2017; 58 (4): 522-530.

OMS.  Datos y cifras sobre la epilepsia.  Febrero del 2018, https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/epilepsy   Acceso: 16 de enero del 2019.

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